Cuando sellas evidencia de uso de marca, lo que recibes no es solo una fecha impresa en un PDF. Es un token criptográfico generado bajo RFC 3161, un estándar internacional que define exactamente cómo una Autoridad de Sellado de Tiempo certifica que cierto contenido existía en un momento preciso.

Ese estándar es lo que hace que tu sello sea verificable por cualquier tercero, sin que tengas que pedirle nada a quien lo emitió.

Qué es RFC 3161 y de dónde viene

RFC 3161 es una especificación publicada por el IETF, el organismo que define los protocolos fundamentales de internet. RFC significa Request for Comments, que es la forma en que el IETF documenta y formaliza los estándares técnicos que usan sistemas de todo el mundo.

Este estándar en particular define el Time-Stamp Protocol (TSP): el protocolo que describe cómo solicitar un sello de tiempo, cómo debe responder la autoridad que lo emite y qué estructura debe tener el comprobante resultante.

Un estándar abierto significa que cualquier software puede implementarlo y leer los tokens que produce. No es un formato propietario que solo entiende una herramienta específica.

Cómo funciona el sellado de tiempo

El protocolo opera en tres pasos principales. Primero, tu software calcula la huella digital de tu archivo usando un algoritmo como SHA-256. Esa huella es una cadena de caracteres que representa el contenido de forma única: si cambia un solo byte del archivo, la huella cambia por completo.

  1. Tu sistema calcula la huella (SHA-256) del documento o evidencia.
  2. Envía esa huella a una Autoridad de Sellado de Tiempo (TSA), un tercero de confianza.
  3. La TSA firma el token con su certificado y lo devuelve. Ese token ata la huella a una marca de tiempo precisa.

La TSA nunca ve tu documento. Solo recibe su huella. Tu contenido permanece privado en todo momento; lo que viaja es únicamente esa representación matemática del archivo.

El token resultante contiene la huella, la marca de tiempo y la firma de la TSA. Cualquiera que tenga el archivo original y el token puede verificar de forma independiente que el archivo no fue modificado y que existía antes de la fecha indicada.

Por qué la interoperabilidad importa

El valor de RFC 3161 no está solo en la criptografía. Está en que el formato es un estándar abierto y documentado. Eso significa que un perito forense, un abogado de la contraparte o un juzgado pueden verificar tu token con herramientas independientes, sin depender de la plataforma que lo emitió.

  • La verificación no requiere acceso a ningún sistema propietario.
  • El token es legible por cualquier software que implemente el estándar.
  • La firma de la TSA permite trazar la cadena de confianza hasta su certificado raíz.
  • Si el archivo fue modificado después del sellado, la verificación falla de forma objetiva.

En México, el sellado de tiempo bajo estándares abiertos es la base técnica para conservar mensajes de datos con fecha cierta y constancia de conservación, conforme a la normatividad aplicable. Es un punto de referencia relevante si tu evidencia llega a un proceso legal o administrativo.

Cómo Prueba de Uso emite tus sellos

Cuando subes evidencia de uso de marca a Prueba de Uso, el sistema calcula la huella SHA-256 de tu archivo y la envía a una TSA que opera bajo RFC 3161. El token resultante queda atado a tu expediente.

Lo que recibes no es solo un comprobante de nuestra plataforma: es un token criptográfico estándar que puedes verificar tú mismo, tu abogado o cualquier perito con las herramientas que prefieran, en cualquier momento y sin necesidad de que Prueba de Uso intervenga.

La verificabilidad independiente es la garantía real. Un sello que solo puede validar quien lo emitió no es una prueba, es una declaración. Un sello bajo RFC 3161 habla por sí mismo.

Ese es el principio que guía cómo construimos la infraestructura de evidencia en Prueba de Uso: que la solidez de tu expediente no dependa de confiar en nosotros, sino de un estándar que cualquiera puede auditar.

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